viernes, 25 de marzo de 2016

sonrisas que matan prisas

Entre puentes de plata y asfalto,
entre sonrisas que matan las prisas,
entre boca y beso, poeta y libro.

Mercader de la utopía
de que para mis gustos
tus colores
y ese patrón a la deriva

Que
queriendo a alguien lo único que haces
es
declararte la guerra a ti mismo - me dices.
Y yo, amor,
no tengo el corazón para batallas.

Yo no tenía más arma que las ganas
y la esperanza de que
nos lloviese en otras ciudades,
hacer una parada en Finlandia,
firmar contratos de damas,
meter las prisas en la maleta,
que de saber las palabras para un beso,
te las diría a la cara.

Así, creando pasillos donde
alguien puso puertas:
trazando coordenadas
en los mapas
de este poema que
yo musa y tú poeta
o yo poeta y tú don nadie,
marca incendio y
hoguera en tu garganta
o terremoto entre mis piernas.




2 comentarios:

Uninverso dijo...

Hermoso...

CICLISMO NINJA dijo...

Buscando "prisas que matan" me encuentro este precioso poema, ¿es tuyo? Nos "vemos".

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